Criar Perros

Mundo de perros

Inicio

El mastín argentino: historia, origen y evolución del Dogo Argentino

Sergio Soikis8 de noviembre de 202610 min de lectura

1. Los primeros mastines argentinos

Cuando hablamos del mastín argentino, generalmente nos referimos al Dogo Argentino, una raza de perro grande, musculosa, de pelo blanco y extraordinaria fuerza física.

Sin embargo, hay una diferencia histórica importante: el Dogo Argentino no existía como raza definida antes del siglo XX. Fue creado en la provincia de Córdoba, Argentina, mediante cruzamientos cuidadosamente seleccionados.

Su historia comenzó alrededor de 1928, cuando un joven argentino llamado Antonio Nores Martínez, nacido en Córdoba en 1907, decidió desarrollar una nueva raza canina.

Antonio tenía apenas veinte años cuando empezó a trabajar en su proyecto. Su intención no era simplemente conseguir un perro grande y poderoso, sino reunir en un mismo animal varias cualidades:

  • Fuerza suficiente para enfrentarse a animales salvajes grandes.

  • Resistencia para recorrer largas distancias.

  • Un olfato desarrollado para seguir rastros.

  • Valentía y determinación.

  • Capacidad para trabajar junto con otros perros.

  • Un carácter equilibrado y una buena relación con las personas.

El resultado de aquel proyecto sería el Dogo Argentino, que con el tiempo se convertiría en una raza reconocida internacionalmente.

2. El perro de pelea cordobés: el antepasado principal

Antes de que existiera el Dogo Argentino, en Córdoba había un tipo de perro conocido como el Viejo Perro de Pelea Cordobés.

Era un animal fuerte, musculoso y muy combativo, desarrollado a partir de perros de tipo bulldog, bull terrier y otros perros de presa.

En aquella época se utilizaban perros en peleas organizadas, una práctica cruel que formaba parte de ciertos ambientes sociales. Estos animales eran seleccionados principalmente por su fuerza, resistencia y agresividad frente a otros perros.

El perro de pelea cordobés tenía un problema fundamental para el proyecto de Antonio Nores Martínez: su agresividad hacia otros perros dificultaba que pudiera trabajar en una jauría.

Antonio comprendió que, para cazar animales grandes, necesitaba perros capaces de colaborar y no de pelear entre sí.

Por eso comenzó a cruzar aquellos animales con otras razas, buscando conservar la fortaleza física y reducir la agresividad entre perros.

El antiguo perro de pelea cordobés terminó desapareciendo como tipo canino diferenciado, pero parte de su herencia genética sobrevivió en el Dogo Argentino.

3. Las razas utilizadas para crear el Dogo Argentino

Antonio Nores Martínez no realizó sus cruzamientos al azar. Estudió las características de distintas razas europeas y buscó incorporar cualidades determinadas.

Entre las principales razas utilizadas estaban:

Raza

Característica buscada

Viejo Perro de Pelea Cordobés

Fuerza, resistencia y valentía

Gran Danés

Mayor altura y tamaño

Pointer inglés

Olfato y capacidad de rastreo

Bull Terrier

Tenacidad y pelaje blanco

Bóxer

Agilidad y facilidad de adiestramiento

Bulldog inglés

Potencia muscular y mandibular

Mastín de los Pirineos

Temperamento más tranquilo

Dogo de Burdeos

Robustez y fuerza

Lobero irlandés

Tamaño y aptitudes para la caza

Mastín español

Fortaleza y estructura corporal

Las fuentes históricas no siempre coinciden en todos los cruzamientos realizados, pero sí en el propósito general de la selección.

fci.be+2

El trabajo llevó muchos años. No bastaba con cruzar dos perros fuertes y esperar que sus descendientes reunieran todas las cualidades deseadas.

Era necesario observar cada camada, seleccionar los ejemplares adecuados y repetir el proceso durante generaciones.

Un perro podía tener un cuerpo excelente, pero carecer del olfato necesario. Otro podía ser buen cazador, pero demasiado agresivo con sus compañeros.

Por eso, la formación de la raza exigió paciencia y numerosos intentos.

4. ¿Cómo eran los primeros Dogos Argentinos?

Los primeros ejemplares no eran completamente uniformes.

Algunos eran más altos, otros tenían cabezas más grandes y otros mostraban diferencias en su musculatura.

El objetivo era conseguir un animal atlético, de pecho profundo, cuello poderoso y extremidades capaces de soportar largas jornadas de actividad.

El color blanco se convirtió en una característica fundamental.

Antonio prefería perros blancos porque podían distinguirse fácilmente durante una cacería, especialmente cuando varios animales se encontraban alrededor de una presa.

La selección del pelaje blanco también contribuyó a darle al Dogo Argentino su aspecto inconfundible.

Con el paso de las generaciones, los perros comenzaron a parecerse cada vez más entre sí.

Para 1947, Antonio consideraba que había conseguido estabilizar las características principales de la raza.

Ese año presentó su estándar en el Club de Cazadores de Buenos Aires, un paso fundamental para el reconocimiento posterior.

fci.be+1

5. El Dogo Argentino y la caza de jabalíes y pumas

La Argentina tiene enormes extensiones de campo, montañas y bosques donde históricamente se practicaba la caza mayor.

Antonio quería desarrollar un perro capaz de perseguir jabalíes, pumas y otros animales grandes.

El jabalí es un animal especialmente peligroso cuando se siente acorralado. Puede tener un peso considerable y sus colmillos producen heridas graves.

Por eso, el Dogo debía reunir tres cualidades esenciales: resistencia para encontrar y seguir al animal, agilidad para evitar sus ataques y fuerza para sujetarlo.

Sin embargo, había otro aspecto igualmente importante: debía poder trabajar acompañado de otros perros.

Un perro que atacara a sus compañeros podía arruinar toda la cacería.

En las primeras pruebas de campo, los Dogos demostraron que podían combinar la capacidad de rastreo con la fortaleza física.

Aquello confirmó que el proyecto de Antonio tenía posibilidades reales de éxito.

La raza terminó siendo especialmente conocida por su utilización en la caza del jabalí.

Hoy esta actividad es objeto de debates relacionados con el bienestar animal y los riesgos para los perros, pero resulta imposible comprender la historia del Dogo Argentino sin conocer su origen como perro de caza mayor.

6. La muerte de Antonio Nores Martínez

La historia de esta raza también tiene un episodio trágico.

En 1956, Antonio Nores Martínez murió violentamente durante una salida de caza. Tenía 49 años.

No llegó a presenciar el reconocimiento internacional de la raza que había dedicado tantos años a desarrollar.

Su hermano, Agustín Nores Martínez, continuó el trabajo.

Agustín desempeñó un papel decisivo en la conservación, difusión y reconocimiento del Dogo Argentino.

Después de dificultades que afectaron la continuidad del criadero original, consiguió recuperar ejemplares vinculados con las primeras líneas de cría y continuar el programa.

Gracias a ese esfuerzo, la raza no quedó limitada a los campos de Córdoba.

Comenzó a difundirse por otras provincias argentinas y posteriormente llegó a distintos países.

La historia de los dos hermanos es uno de los ejemplos más conocidos de creación deliberada de una raza canina moderna.

American Kennel Club+1

7. El reconocimiento oficial

  1. 1928 — Fundación de la raza

    Antonio Nores Martínez establece las bases del Dogo Argentino y redacta su primer estándar.

  2. 1947 — Consolidación

    Presenta el estándar de la raza en Buenos Aires, después de años de selección.

  3. 1964 — Reconocimiento argentino

    La Federación Cinológica Argentina y la Sociedad Rural Argentina reconocen la raza y comienzan su registro genealógico.

  4. 1973 — Reconocimiento internacional

    La Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoce oficialmente al Dogo Argentino.

  5. 2020 — Reconocimiento estadounidense

    El American Kennel Club admite plenamente al Dogo Argentino como raza reconocida.

fci.be+2

8. ¿Cuánto mide, cuánto pesa y cuánto vive?

Dogo Argentino: Majestuosidad y Orgullo Nacional - Kennel Club Argentino

kennelclubargentino.org.ar

El Dogo Argentino es un perro grande, pero no debe confundirse con un mastín extremadamente pesado.

Su cuerpo está diseñado para combinar potencia muscular y movilidad.

Característica

Valores aproximados

Altura de los machos

60–68 cm

Altura de las hembras

60–65 cm

Peso habitual

35–45 kg

Esperanza de vida

10–12 años, aproximadamente

Pelo

Corto, liso y blanco

Constitución

Musculosa y atlética

Estos valores son orientativos y pueden variar según el ejemplar.

El Dogo tiene una cabeza grande, mandíbulas poderosas y un cuello especialmente musculoso.

Su pecho es amplio, pero sus patas deben permitirle correr con facilidad.

Un ejemplar excesivamente gordo pierde parte de la agilidad que caracteriza a la raza.

Por eso, un Dogo de 40 kilos bien musculado puede encontrarse en mejores condiciones físicas que otro de 50 kilos con exceso de grasa.

9. Su carácter: ¿es un perro peligroso?

Esta es una de las preguntas más importantes.

El Dogo Argentino fue seleccionado para enfrentarse a animales grandes, pero eso no significa que todos los ejemplares sean agresivos con las personas.

Puede ser afectuoso, fiel a su familia y muy cercano a quienes lo cuidan.

Sin embargo, no debemos olvidar que posee una fuerza extraordinaria y un instinto de persecución que puede ser intenso.

Un Dogo mal socializado, mal controlado o criado para fomentar la agresividad puede representar un peligro considerable.

La educación debe comenzar cuando es cachorro.

Necesita aprender a obedecer órdenes, caminar sin tirar de la correa, aceptar la presencia de otros animales y controlar su excitación.

No conviene utilizar castigos violentos ni provocarlo para desarrollar agresividad.

La socialización temprana, el entrenamiento con refuerzo positivo y el manejo responsable son esenciales.

Por su tamaño, fuerza y antecedentes de selección, no suele ser la raza más recomendable para una persona sin experiencia con perros grandes.

10. ¿Cómo se comporta dentro de una casa?

Aunque nació como perro de caza, el Dogo Argentino puede vivir como animal de compañía si recibe suficiente ejercicio, educación y atención.

En el hogar puede mostrarse tranquilo, descansar cerca de sus propietarios y buscar contacto físico.

Muchos disfrutan permanecer junto a su familia.

Sin embargo, necesitan actividades que estimulen tanto su cuerpo como su inteligencia.

Un Dogo que pasa demasiadas horas solo, sin ejercicio y sin entretenimiento, puede desarrollar conductas destructivas.

También hay que tener cuidado cuando convive con animales pequeños.

Su instinto de persecución puede llevarlo a correr detrás de gatos u otros animales, aunque no todos los Dogos reaccionan de la misma manera.

La convivencia con niños requiere supervisión adulta, especialmente porque un perro de este tamaño puede derribar accidentalmente a un niño pequeño mientras juega.

11. La salud y los problemas hereditarios

Uno de los problemas hereditarios importantes de la raza es la sordera congénita, que puede afectar a uno o ambos oídos.

Por eso, los criadores responsables realizan pruebas auditivas a los cachorros, preferiblemente mediante el examen BAER, que permite detectar alteraciones de la audición.

También pueden presentarse problemas articulares, como displasia de cadera, y algunas enfermedades de la piel.

La alimentación equilibrada y el mantenimiento de un peso adecuado son fundamentales para proteger sus articulaciones.

Durante el crecimiento es especialmente importante evitar la obesidad y no exigir ejercicios excesivos a los cachorros.

El Dogo Argentino puede vivir muchos años en buenas condiciones, pero requiere atención veterinaria y una crianza responsable.

12. ¿Qué representa hoy el Dogo Argentino?

El Dogo Argentino es una de las razas caninas más representativas de su país de origen.

Su historia es particular porque no surgió espontáneamente durante siglos, como ocurrió con muchas razas de pastoreo o guardianas de ganado.

Fue el resultado de un proyecto concreto, iniciado por un joven que tenía una idea muy precisa del perro que quería conseguir.

En unas pocas décadas, aquel proyecto pasó de un grupo de perros cordobeses a convertirse en una raza reconocida mundialmente.

Actualmente existen Dogos Argentinos en América, Europa y otras regiones.

Algunos siguen siendo utilizados para actividades de campo, mientras que otros viven como perros de compañía o participan en actividades deportivas caninas.

La raza conserva características que recuerdan su pasado: fortaleza, resistencia, determinación y una notable capacidad física.

Pero su futuro depende también de la responsabilidad de quienes la crían.

La selección debe favorecer animales sanos, equilibrados y capaces de convivir adecuadamente con las personas.

Conclusión

La historia del Dogo Argentino comenzó con un perro de pelea de Córdoba y terminó dando origen a una raza completamente diferente, creada para la caza mayor.

Antonio Nores Martínez dedicó buena parte de su vida a desarrollar un perro blanco, fuerte, resistente y capaz de trabajar en grupo.

Su hermano Agustín continuó aquella tarea después de su muerte y contribuyó decisivamente a que la raza obtuviera reconocimiento internacional.

Lo más interesante es que el Dogo Argentino no fue simplemente un mastín europeo trasladado a la Argentina: fue una raza nueva, desarrollada en Córdoba mediante varias generaciones de cruzamientos y selección.

Esa es la característica que lo distingue históricamente de muchos otros perros grandes del mundo.

Fuentes principales de esta investigación: la Federación Cinológica Internacional (historia y estándar en español), el Dogo Argentino Club of America y el American Kennel Club (historia detallada).

El mastín argentino: historia, origen y evolución del Dogo Argentino