Viajar en avión con tu perro: requisitos, jaula y documentos
Volar con tu perro es posible, pero no se improvisa. Cada aerolínea tiene sus propias reglas, cada país pide sus papeles y tu perro necesita tiempo para acostumbrarse a la idea. Si empiezas a organizar todo con semanas de anticipación, el día del vuelo será mucho más tranquilo para los dos. Aquí te cuento lo que conviene revisar, paso a paso.
Lo que piden las aerolíneas
Lo primero es llamar o escribir a la aerolínea antes de comprar tu boleto. No todas aceptan perros, y las que lo hacen suelen tener un cupo limitado de animales por vuelo. En general hay tres formas de viajar:
- En cabina: solo para perros pequeños. El perro viaja dentro de una transportadora que debe caber debajo del asiento de adelante, y hay un límite de peso que incluye la transportadora. Ese límite cambia según la compañía, así que confírmalo.
- En bodega: para perros más grandes, en un compartimento presurizado y con temperatura controlada. Algunas aerolíneas no aceptan animales en bodega en ciertas épocas del año o en rutas con mucho calor.
- Como carga: cuando el perro viaja sin ti o es muy grande, a veces se envía por un servicio de carga especializado.
Pregunta también por las razas de hocico chato, como el bulldog, el pug o el bóxer. Estos perros tienen más dificultad para respirar y muchas aerolíneas no los llevan en bodega. Los perros de asistencia tienen normas aparte, que también conviene consultar directamente.
Cómo elegir la transportadora adecuada
La transportadora es la casa de tu perro durante todo el viaje, así que vale la pena elegirla bien. Para cabina suelen aceptarse bolsos blandos con buena ventilación. Para bodega se exige una jaula rígida que cumpla las normas internacionales de transporte de animales. Revisa que tenga:
- Tamaño suficiente para que tu perro pueda pararse, darse la vuelta y acostarse con comodidad.
- Ventilación en varios lados.
- Puerta metálica con buen cierre y las dos partes de la jaula unidas con tornillos, no solo con broches de plástico.
- Un recipiente para agua que se pueda llenar desde afuera.
- Una base absorbente, como una mantita o un tapete, por si hay algún accidente.
Pega una etiqueta con tu nombre, teléfono, destino y la frase "animal vivo". Si la jaula trae ruedas, normalmente hay que quitarlas.
Los documentos que vas a necesitar
Los papeles dependen del destino. Un vuelo nacional suele pedir menos que uno internacional, pero en casi todos los casos te van a solicitar:
- Certificado de salud firmado por tu veterinario, emitido pocos días antes del viaje. El plazo exacto lo fija la aerolínea o el país de destino.
- Cartilla de vacunación al día, sobre todo la vacuna contra la rabia.
- Microchip, obligatorio para entrar a muchos países.
- Para viajes internacionales, la validación oficial del certificado por la autoridad sanitaria de tu país, como el SENASA en Argentina o el SENASICA en México.
Algunos destinos piden además análisis de sangre, tratamientos contra parásitos o permisos de importación que se tramitan con meses de anticipación. Consulta la embajada o la autoridad sanitaria del país al que vas apenas sepas la fecha de tu viaje.
Cómo preparar a tu perro antes del vuelo
Un perro que conoce su transportadora viaja mucho más tranquilo. Empieza varias semanas antes: déjala abierta en casa, pon adentro su manta y algún premio, y deja que entre y salga cuando quiera. Poco a poco cierra la puerta por ratos cortos y luego más largos. También ayuda hacer paseos en auto con él dentro de la jaula.
El día del viaje:
- Dale una comida ligera varias horas antes, no justo antes de salir, para evitar mareos.
- Sácalo a hacer un buen paseo para que se canse y haga sus necesidades.
- Ofrécele agua hasta poco antes de embarcar.
- Ponle un collar seguro con su placa de identificación.
Un punto importante: no lo tranquilices con medicamentos por tu cuenta. Los sedantes pueden afectar la respiración y el equilibrio de un perro en el aire, y muchas aerolíneas no aceptan animales sedados. Si tu perro es muy nervioso, habla con tu veterinario con tiempo y que sea él quien decida qué conviene. Y si tu perro está enfermo, es muy mayor o tiene problemas del corazón o de respiración, pídele al veterinario que lo revise antes de confirmar el viaje.
Con buena planeación, paciencia y los papeles en orden, tu perro puede acompañarte a donde vayas.