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Garrapatas en perros: cómo quitarlas y proteger a tu perro

Sergio Soikis16 de octubre de 20254 min de lectura
Unas manos revisan con cuidado el pelo detrás de la oreja de un perro sentado en el pasto.

Pocas cosas inquietan tanto como encontrar una garrapata prendida en la oreja o entre los dedos de tu perro. No es solo un bicho desagradable: las garrapatas se alimentan de sangre y pueden transmitir enfermedades serias. La buena noticia es que, si sabes revisarlo, quitarlas bien y mantener una protección constante, puedes reducir mucho el riesgo. Aquí te explico cómo hacerlo, paso a paso.

Dónde buscarlas y cuándo revisar a tu perro

Las garrapatas buscan zonas de piel fina, cálidas y algo escondidas. Después de cada paseo por pasto, parques, campo o terrenos con maleza, tómate unos minutos para pasar las manos por todo el cuerpo de tu perro. Fíjate sobre todo en:

  • Las orejas, por dentro y por fuera.
  • El cuello y la zona que cubre el collar.
  • Las axilas y la ingle.
  • Entre los dedos y las almohadillas.
  • Alrededor de los ojos, el hocico y la base de la cola.

Al principio pueden ser tan pequeñas como una semilla; cuando ya se alimentaron se hinchan y parecen un granito gris o marrón. Si encuentras una, revisa con más calma: casi nunca viene sola.

Cómo quitar una garrapata correctamente

Cuanto antes la retires, menor es el riesgo de que transmita una infección. Lo importante es sacarla entera y sin apretar su cuerpo.

  1. Prepara la herramienta. Usa unas pinzas de punta fina o un extractor de garrapatas, que se consigue en veterinarias y tiendas de mascotas.
  2. Sujétala lo más cerca posible de la piel. Toma la garrapata por la cabeza, a ras de la piel, no por el cuerpo hinchado.
  3. Tira con firmeza y de forma constante. Sin tirones bruscos ni retorcer con las pinzas. Si usas un extractor, sigue las instrucciones del fabricante.
  4. Limpia la zona. Desinfecta la piel con un antiséptico suave y lávate bien las manos.
  5. Deséchala con cuidado. Métela en un frasco con alcohol o en una bolsa bien cerrada. No la aplastes con los dedos.

Evita los remedios caseros como poner aceite, alcohol, esmalte o calor sobre la garrapata antes de sacarla: la irritan y pueden aumentar el riesgo de que regurgite su contenido en la sangre de tu perro. Si queda un pedacito en la piel, no escarbes; vigílalo. Si la zona se pone roja, hinchada o con pus en los días siguientes, llévalo al veterinario.

Enfermedades que pueden transmitir

En muchas zonas de Latinoamérica la garrapata más común es la llamada garrapata marrón del perro, que puede vivir y reproducirse incluso dentro de casas, patios y grietas de paredes. Entre las enfermedades que transmiten las garrapatas a los perros están:

  • Ehrlichiosis: afecta la sangre y las defensas; puede volverse crónica si no se trata a tiempo.
  • Anaplasmosis: también afecta las células de la sangre.
  • Babesiosis: un parásito que destruye glóbulos rojos y causa anemia.
  • Hepatozoonosis: se contagia cuando el perro se traga una garrapata infectada, por ejemplo al lamerse o morderse.

Algunas de estas infecciones, como ciertas rickettsiosis, también pueden afectar a las personas, así que el cuidado protege a toda la familia.

Lleva a tu perro al veterinario sin demora si notas fiebre, decaimiento, falta de apetito, encías pálidas, sangrado por la nariz, moretones en la piel, orina muy oscura, cojera o pérdida de peso. Estos signos pueden aparecer días o semanas después de la picadura y requieren análisis de sangre y tratamiento indicado por un profesional. No intentes tratarlo por tu cuenta.

Cómo protegerlo todo el año

En climas templados y cálidos las garrapatas no desaparecen en invierno, y las que viven dentro de la casa siguen activas. Por eso la protección debe ser continua, no solo en verano.

  • Antiparasitario según tu veterinario. Existen comprimidos masticables, pipetas y collares. Tu veterinario te dirá cuál conviene según la edad, el peso y la salud de tu perro, y cada cuánto aplicarlo. Respeta siempre esos intervalos.
  • No mezcles productos sin consultar, y nunca uses en gatos productos hechos para perros: algunos son muy tóxicos para ellos.
  • Cuida el entorno. Mantén el pasto corto, lava seguido la cama y las mantas de tu perro, y revisa rincones, grietas y lugares donde descansa.
  • Sigue revisándolo tras los paseos, aunque tenga protección: ningún producto es infalible.
  • Haz controles periódicos. Si vives en una zona con muchas garrapatas, pregunta a tu veterinario si conviene hacer análisis de sangre de rutina.

Con una revisión diaria, una buena técnica para quitarlas y una protección constante, tu perro puede disfrutar del pasto y del campo con mucha más tranquilidad.