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Giardia en cachorros: diarrea que vuelve y cómo cortarla
Si tu cachorro tiene diarrea que mejora unos días y luego regresa, una de las primeras causas que va a sospechar el veterinario es la giardia. Es un parásito microscópico muy común en perros jóvenes, sobre todo en los que vienen de criaderos, refugios o casas con varios perros. La buena noticia es que tiene tratamiento. La parte difícil es que, si no se limpia bien el entorno, el perro puede volver a infectarse una y otra vez. Aquí te explico cómo se contagia, cómo se trata y qué hacer en casa para cortar el ciclo.
Qué es la giardia y cómo se contagia
La giardia es un protozoo que vive en el intestino delgado. El perro infectado elimina en sus heces unos quistes muy resistentes que pueden contagiar casi de inmediato. Esos quistes sobreviven semanas en lugares húmedos y frescos: pasto, tierra, charcos y bebederos.
Tu perro puede contagiarse de varias maneras:
- Oliendo o lamiendo heces de otros perros, o el suelo donde estuvieron.
- Tomando agua de charcos, estanques o recipientes compartidos.
- Lamiéndose el pelo de la cola y la zona trasera, donde quedan quistes pegados. Esta es la causa más frecuente de reinfección.
Los cachorros son más vulnerables porque sus defensas todavía están madurando y porque todo se lo llevan a la boca.
Síntomas: por qué la diarrea va y viene
Muchos perros adultos tienen giardia sin mostrar ningún síntoma. En los cachorros es más común notar:
- Heces blandas o pastosas, con un olor muy fuerte.
- Aspecto grasoso o con moco.
- Episodios que aparecen, desaparecen y vuelven.
- Gases y dificultad para subir de peso aunque coma bien.
Con frecuencia el cachorro sigue con buen ánimo y apetito, y por eso muchos dueños lo dejan pasar. Pero lleva a tu cachorro al veterinario sin esperar si notas sangre en las heces, vómitos, decaimiento, falta de apetito, encías secas o si no quiere beber. Los cachorros se deshidratan muy rápido, y estos signos pueden indicar enfermedades graves como el parvovirus.
Diagnóstico y tratamiento
El veterinario confirma la giardia con un análisis de materia fecal, ya sea una prueba rápida de antígeno o la observación al microscopio. Como el parásito no aparece en todas las deposiciones, a veces pide muestras de varios días: un resultado negativo no siempre la descarta.
El tratamiento se hace con antiparasitarios específicos que solo él puede recetar, a veces combinados. No le des por tu cuenta desparasitantes de venta libre: no todos actúan contra la giardia, y la dosis depende del peso, la edad y el estado de tu perro. Algunos consejos importantes:
- Completa el tratamiento aunque las heces mejoren antes.
- Si tienes otros perros, pregunta si conviene revisarlos o tratarlos a todos al mismo tiempo.
- Sigue la dieta de fácil digestión que te indique mientras el intestino se recupera.
- Deja que el veterinario decida si hace falta repetir el análisis al final.
Limpieza de la casa para evitar la reinfección
Tratar al perro sin limpiar su entorno es hacer solo la mitad del trabajo. Mientras dure el tratamiento, organízate así:
- Recoge las heces de inmediato, en bolsa y a la basura, también las del patio.
- Lava primero, desinfecta después. Limpia los pisos con agua y detergente, porque los desinfectantes funcionan mal sobre la suciedad. Luego usa un desinfectante a base de amonio cuaternario o cloro diluido según la etiqueta. Deja secar por completo: la sequedad debilita los quistes.
- Camas, mantas y juguetes de tela: lávalos con agua caliente y sécalos bien. Lava los platos de agua y comida todos los días.
- Alfombras y sillones: si puedes, límpialos con vapor.
- Baña a tu perro al terminar el tratamiento, o cuando indique el veterinario, con champú para perros, insistiendo en la cola y la zona trasera. Sécalo muy bien. En perros de pelo largo ayuda recortar el pelo alrededor del ano.
- Evita parques para perros y charcos durante esas semanas, y lleva siempre tu propia agua en los paseos.
¿Se contagia a las personas?
Las variantes de giardia que suelen afectar a los perros rara vez infectan a las personas, pero el riesgo no es cero, sobre todo para niños pequeños y personas con las defensas bajas. Lávate bien las manos después de recoger heces, bañar al perro o limpiar. Si alguien de la familia tiene diarrea persistente, que consulte a su médico.
Con paciencia, un tratamiento completo y una limpieza constante, la mayoría de los cachorros superan la giardia sin problemas y vuelven a tener un intestino sano.