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Educación y conducta

Tu perro y los fuegos artificiales: cómo ayudarlo en diciembre

Sergio Soikis15 de diciembre de 20254 min de lectura
Un perro mestizo descansa tranquilo en su cama con mantas, en un rincón de la casa.

Para muchas familias, diciembre es el mes más alegre del año: cenas, reuniones, Navidad y Año Nuevo. Para muchos perros, en cambio, son las noches más difíciles. El oído de un perro es mucho más sensible que el nuestro, y los estallidos de los fuegos artificiales y los cohetes llegan sin aviso, desde todas partes y durante horas. Si tu perro tiembla, se esconde o intenta escapar cuando empieza el ruido, no está exagerando: tiene miedo de verdad. La buena noticia es que puedes hacer bastante para ayudarlo, antes y durante la fiesta.

Cómo reconocer que tu perro tiene miedo

Algunos perros lo demuestran de forma muy clara y otros de manera más discreta. Presta atención a estas señales:

  • Temblores, jadeo sin haber hecho ejercicio o mucha salivación.
  • Orejas hacia atrás, cola entre las patas, cuerpo agachado.
  • Buscar esconderse debajo de la cama, en el baño o detrás de los muebles.
  • Ladrar, aullar o no despegarse de ti.
  • Rascar puertas, morder cosas o intentar escapar.
  • Orinar o defecar dentro de la casa aunque normalmente no lo haga.

Conocer cómo reacciona tu perro te permite actuar a tiempo, antes de que el miedo se convierta en pánico.

Qué hacer en los días previos

Lo ideal es empezar a trabajar el miedo con semanas o meses de anticipación, pero aunque las fiestas ya estén cerca, todavía puedes hacer mucho:

  1. Prepárale un refugio. Elige el lugar más tranquilo de la casa, lejos de ventanas, y arma un rincón con su cama, mantas y alguna prenda tuya con tu olor. Si está acostumbrado a su transportadora, déjala abierta con una manta encima para que funcione como cueva. Que lo use desde ahora, para que lo sienta suyo.
  2. Revisa su identificación. Muchos perros se pierden en estas noches porque huyen asustados. Asegúrate de que tenga collar con placa y un teléfono actualizado, y si tiene microchip, verifica que tus datos estén al día.
  3. Acostúmbralo poco a poco a los sonidos. Puedes poner grabaciones de fuegos artificiales a un volumen muy bajo mientras le das comida o juegas con él. Si se mantiene tranquilo, sube el volumen apenas un poco en las siguientes sesiones. Si muestra miedo, baja el volumen y ve más despacio. Con poco tiempo no lograrás milagros, pero cada paso cuenta.
  4. Habla con tu veterinario ahora. Si tu perro sufre mucho cada año, no esperes a la última noche. El veterinario puede evaluar si necesita algún tratamiento. Nunca le des medicamentos por tu cuenta, y menos los que son para personas: algunos sedantes dejan al perro quieto pero no le quitan el miedo, y otros pueden ser peligrosos.

El día de la fiesta

Organiza la jornada pensando en él:

  • Dale un paseo largo temprano, antes de que oscurezca y empiecen los estallidos. Llévalo siempre con correa y un collar o arnés bien ajustado.
  • Ofrécele su comida unas horas antes de la noche, no justo cuando comienza el ruido.
  • Cierra ventanas, puertas y cortinas, y deja música o la televisión encendida para disimular los sonidos de afuera.
  • Nunca lo dejes solo en el patio, el balcón o la azotea, ni atado. Un perro asustado puede lastimarse o saltar bardas y rejas que normalmente no intentaría.
  • No lo lleves a ver los fuegos ni a reuniones ruidosas, aunque en otras ocasiones sea muy sociable.

Qué hacer mientras dura el ruido

Tu actitud es muy importante. Mantente tranquilo y habla con voz suave. Si tu perro busca tu compañía, puedes acariciarlo y quedarte a su lado: consolarlo no hace que tenga más miedo. Lo que sí debes evitar es regañarlo, obligarlo a salir de su escondite o forzarlo a enfrentar el ruido.

Un juguete para morder o un juguete rellenable con algo rico puede ayudarlo a distraerse. A algunos perros les da seguridad usar una camiseta o chaleco que les quede ceñido al cuerpo; si lo pruebas, que se lo haya puesto antes, en un momento tranquilo. Y ten cuidado cada vez que abras la puerta: es el momento en que muchos perros escapan.

Después de la fiesta y cuándo ir al veterinario

A la mañana siguiente, revisa el patio y la calle antes de soltarlo: los restos de cohetes y fuegos artificiales pueden ser tóxicos si los muerde o se los traga. Si sospechas que comió alguno, llévalo al veterinario.

También debes consultar sin demora si notas jadeo que no cede aunque el ruido haya terminado, debilidad o desmayo, vómitos, heridas por intentar escapar o cualquier cambio que te preocupe. Los perros mayores o con problemas del corazón merecen especial atención.

Y si este año tu perro la pasó muy mal, no lo dejes para el próximo diciembre: con tiempo, ayuda del veterinario y paciencia, el miedo a los ruidos se puede trabajar y mejorar mucho.