Boyero de Berna: carácter, salud y su corta esperanza de vida
Pocas razas despiertan tanto cariño a primera vista como el boyero de Berna. Grande, de pelo largo y tricolor, con una mirada tranquila y un carácter de lo más dulce, es el clásico gigante bonachón que se gana a toda la familia. Pero antes de traer uno a casa conviene saber algo que muchos descubren tarde: es una raza que, por desgracia, suele vivir poco. Conocer su temperamento y su salud te ayudará a darle la mejor vida posible.
De las granjas suizas a tu casa
El boyero de Berna viene del cantón de Berna, en Suiza, donde durante siglos fue un perro de granja para todo: cuidaba la casa, ayudaba a mover el ganado y hasta tiraba de pequeños carros con leche y quesos. Es uno de los cuatro boyeros suizos, junto al gran boyero suizo, el de Appenzell y el de Entlebuch.
Es fácil de reconocer: manto negro, marcas color fuego en las mejillas, sobre los ojos y en las patas, y blanco en la frente, el hocico y el pecho. Su pelo es doble, largo y algo ondulado. Los machos suelen medir entre 64 y 70 cm a la cruz y las hembras algo menos, y muchos adultos superan los 40 kilos.
Un carácter tranquilo y muy familiar
Su fama de gigante amable es merecida. Por lo general es cariñoso, paciente y muy apegado a su gente, y suele llevarse bien con niños y con otros animales si se le socializa desde cachorro. Con los desconocidos puede mostrarse algo reservado, pero rara vez es agresivo.
Algunas cosas que debes tener en cuenta:
- No le gusta estar solo. Es un perro de familia que necesita compañía; pasar muchas horas aislado lo pone triste o ansioso.
- Es sensible. Aprende bien con premios, paciencia y voz amable; los gritos y castigos solo lo bloquean.
- Madura despacio. Puede comportarse como un cachorro grande y torpe hasta los dos años, así que enséñale desde temprano a no tirar de la correa ni saltar sobre la gente.
Salud: lo que todo dueño debe vigilar
Como muchas razas grandes, el boyero de Berna tiene predisposición a varios problemas:
- Cáncer. Es la principal preocupación en la raza. El sarcoma histiocítico, un tumor agresivo, aparece con más frecuencia en estos perros que en la mayoría.
- Displasia de cadera y de codo, que puede causar dolor y cojera.
- Torsión gástrica, una emergencia en la que el estómago se dilata y gira.
- Mielopatía degenerativa, una enfermedad de la médula que afecta a las patas traseras con la edad.
- Algunos problemas de riñón y de ojos, como la atrofia progresiva de retina.
Llévalo al veterinario de inmediato si ves el abdomen hinchado, arcadas sin vomitar e inquietud, porque la torsión gástrica pone su vida en riesgo en pocas horas. Consulta también sin demora si notas bultos nuevos, cansancio fuera de lo normal, pérdida de apetito o de peso, cojera que no se va o dificultad para respirar.
Una vida corta: cómo aprovecharla bien
La esperanza de vida del boyero de Berna suele estar entre los 7 y los 10 años, y muchos no llegan a cumplir diez. Es una verdad dura, pero saberla de antemano te permite actuar:
- Elige bien el origen. Busca un criador responsable que haga estudios de cadera y codo a sus perros, pruebas genéticas y que te hable con honestidad de la salud y la longevidad de sus líneas.
- Haz revisiones periódicas y, a partir de la edad adulta, pregúntale a tu veterinario con qué frecuencia conviene hacer chequeos más completos.
- Mantenlo en su peso. Los kilos de más cargan sus articulaciones.
- Disfrútalo cada día. Lo que más valora es estar contigo.
Cuidados diarios: pelo, calor y ejercicio
Su manto suelta mucho pelo, sobre todo en los cambios de estación, así que cepíllalo varias veces por semana para evitar nudos. Revisa también sus orejas y uñas con regularidad.
Al ser una raza de montaña, sufre mucho con el calor. En verano pasea en las horas frescas, dale sombra y agua siempre, y nunca lo dejes dentro de un auto.
Necesita ejercicio moderado: buenas caminatas y juego tranquilo. Mientras es cachorro, evita saltos, escaleras en exceso y carreras largas, porque sus huesos y articulaciones todavía se están formando. Con estos cuidados, tu boyero de Berna será ese compañero noble y cariñoso que hace de cada día algo especial.